Historia

Rese√Īa Hist√≥rica

La primera etapa de la historia prehispánica comprendió el establecimiento de los otomíes (flechador de pájaros), quienes fueron los primeros pobladores de la gran región de Xillotepec (lugar del Jilote o maíz tierno).

Seg√ļn Jacques Soustelle, los otom√≠es pertenec√≠an a la familia ling√ľ√≠stica otom√≠-pame que, para efectos de su estudio dividi√≥ en otom√≠es, mazahuas, matlatzincas o pirindas, ocuiltecas, pames y chichimecas.

La segunda etapa corresponde a la dominación azteca y la influencia de la cultura náhuatl.

En 1379 Acamapichtli, tlatoani azteca, sometió a los habitantes de Xilotepec.

Axay√°catl Sexto, Supremo Se√Īor, fue ‚Äú‚Ķcontra los otom√≠es de Xiquipilco, Xocotitlan y Xilotepec y tambi√©n los vencieron‚Ķ aunque fue trabajoso sujetar estas tres naciones por ser gente belicos√≠sima‚ÄĚ, narra Fernando de Alva Ixtlix√≥chitl.

Para la coronaci√≥n de Ahuitzotl en 1487, se hizo nuevamente la guerra a los otom√≠es de la regi√≥n de Xilotepec -quienes se distinguieron en la actividad agr√≠cola, alfarer√≠a y tejido-, lo que dio como resultado la destrucci√≥n de Chiapa (Chapa de Mota) y la asistencia de cientos de otom√≠es a la coronaci√≥n del s√©ptimo ‚ÄúSe√Īor Supremo‚ÄĚ.

Con la ca√≠da del imperio azteca e instauraci√≥n de la Nueva Espa√Īa, los reacomodos administrativos y divisiones territoriales hicieron que Xilotepec fiera una de las provincias menores de la provincia mayor del reino de M√©xico.

En la división eclesiástica del arzobispado de México, Xilotepec fue una villa que contaba con doctrina y curato, administrados por religiosos franciscanos los cuales, en las personas de los frailes Alonso de Rangel y Antonio de Ciudad Rodrigo, fueron los primeros en evangelizar el lugar.

Juan Jaramillo, encomendero de Xilotepec y esposo de la famosa Malinche, a la muerte de su hija Mar√≠a Jaramillo en 1531, contrae nupcias con do√Īa Beatriz de Andrade, mujer rica y distinguida de la Ciudad de M√©xico, quien a la muerte de don Juan y por no tener descendencia queda como encomendera de Xilotepec. Tiempo despu√©s, do√Īa Beatriz contrajo nupcias con Francisco de Velasco, medio hermano del segundo Virrey de la Nueva Espa√Īa, si√©ndole adjudicadas las dos terceras partes de la Encomienda a su cargo.

Luis de Quezada, esposo de Mar√≠a Jaramillo, pele√≥ la posesi√≥n de la Encomienda a Beatriz de Aranda, llegando el litigio hasta el Consejo de Indias en Espa√Īa, quien resolvi√≥ otorgar a cada personaje la mitad de la Encomienda. Tiempo despu√©s, la Encomienda, ante la falta de sucesi√≥n, pas√≥ a Pedro Cadena, hasta su extinci√≥n por la incorporaci√≥n definitiva de dicha Encomienda a la corona espa√Īola.

Los otom√≠es y vecinos de Xilotepec fueron de gran ayuda para los espa√Īoles en la conquista y pacificaci√≥n del Baj√≠o. Ellos, junto con otros valerosos guerreros como Juan Valerio Bautista de la Cruz, combatieron contra los chichimecas y fundaron pueblos como Quer√©taro y Apaseo.

El municipio cuenta con un manuscrito colonial al que se le ha denominado C√≥dice de Xilotepec, el cual refiere: la historia de los √ļltimos reyes o mandones otom√≠es; la manera en que eran electos; las calamidades y epidemias que sufrieron; la manera como cultivaban la tierra; la llegada de los espa√Īoles; la conquista de M√©xico-Tenochtitl√°n; la entrada de los primeros frailes a Xilotepec y los primeros intentos por reducir y congregar a los nativos.

En 1540, con motivo de la visita del Virrey Antonio de Mendoza a la provincia menor de Xilotepec, se organiz√≥ una c√©lebre ‚Äúmonter√≠a‚ÄĚ, la cual gust√≥ tanto al Virrey que √©ste mismo propuso se organizara otra en 1542.

Poco tiempo después, se descubren minas en Zacatecas y luego en Guanajuato, por lo que se construye el Camino Real a Zacatecas, teniendo como paradero Xilotepec.

Para fines del siglo XVIII, Xilotepec dejó de ser alcaldía mayor para convertirse en municipalidad subordinada al partido de Huichapan, comprendido dentro del Distrito de Tula.

Durante la Independencia de M√©xico, fueron las masas campesinas de provincia (los otom√≠es) quienes, armados con flechas, palos y otros instrumentos, acompa√Īaron a Hidalgo, Allende y otros insurgentes en su ruta libertaria.

Al ser erigido como estado libre y soberano, El Estado de México se dio a la tarea de reorganizarse política y administrativamente. En este proceso, Jilotepec fue separado del partido de Huichapan para quedar con los pueblos de Villa del Carbón, Chapa de Mota, Acambay, Aculco, San Andrés Timilpan y San Juan Acazuchitlán, iniciando así su vida municipal el 11 de marzo de 1824. Al expedirse en 1861 la Constitución del Estado de México, la categoría política de Jilotepec como uno de los distritos del estado, fue confirmada.

De 1850 a 1878, la historia de Jilotepec registra grupos de campesinos descontentos por la explotación a la que eran sujetos.

En 1860, fue escenario tambi√©n de la Batalla de Calpulalpan, espec√≠ficamente en San Miguel Mand√≥, hoy San Miguel de la Victoria, que dio el triunfo a los liberales al mando de Jes√ļs Gonz√°lez Ortega sobre los conservadores dirigidos por Miguel Miram√≥n. Con este hecho se puso fin a la Guerra de Tres A√Īos o Guerra de Reforma.

En 1861, por decreto n√ļmero 27 y en atenci√≥n a la importancia econ√≥mica y social de Jilotepec, el Congreso del Estado le concede el t√≠tulo de Villa y la facultad para organizar una feria anual, la cual se prolongar√≠a durante ocho d√≠as a partir de diciembre de cada a√Īo.

El 28 de abril de 1872, por decreto n√ļmero 7, el Congreso estableci√≥ que la feria de Jilotepec se verificar√≠a del 8 al 15 de diciembre de cada a√Īo.

El 3 de abril de 1878, por decreto n√ļmero 78, el Congreso eleva a la categor√≠a de ciudad a la cabecera municipal, con el nombre de Jilotepec de Abasolo.

Durante esta d√©cada, el municipio tiene ampliaciones y segregaciones en su territorio, pero tambi√©n es cuando inicia su mejoramiento urbano al construirse el jard√≠n, la plaza, los portales y edificios que a√ļn hoy conserva.

Durante el porfiriato la vida social giraba en torno a los grandes hacendados del municipio, por ello, no hubo ninguna participación del grueso de la población en los asuntos políticos, sociales y comerciales.

Jilotepec fue y ha sido semillero de ideólogos, entre los que destacan Molina Enríquez y Morales Molina, abogados destacados que en el periodo revolucionario pusieron sus ideas al servicio de la causa emancipadora.

Esta conducta dio lugar a que el 19 de octubre de 1915, Venustiano Carranza nombrara al Lic. Pascual Morales Molina gobernador y comandante militar del Estado de México.

Durante el periodo revolucionario, llegaron a Jilotepec diez mil soldados carrancistas, lo cual infundió pánico en la población, sin embargo, las propiedades y bienes de los vecinos de Jilotepec fueron respetados.

Al concluir la Revolución, del periodo que va de 1918 a 1935, el reparto agrario dio sus primeros pasos gracias a las ideas agraristas de Manuel Molina Enríquez.

La desmembraci√≥n de las grandes haciendas beneficio a los campesinos de 73 poblados de Jilotepec quienes, en 1941, recibieron de manos del Gral. Manuel √Āvila Camacho sus t√≠tulos agrarios.

A partir de la d√©cada de los treinta se da un giro en la participaci√≥n de la sociedad, la escuela rural contribuye al cambio, los representantes populares acceden a cargos p√ļblicos. En la d√©cada de los cincuenta la infraestructura de servicios b√°sicos se inicia y con ello la mejora de la vida de los habitantes.

En 1986, el municipio de Jilotepec sustituye la voz de Abasolo por la de Molina Enríquez.