Turismo

Jilotepec

Escondido entre cerros y bosques y a una hora de la Ciudad de México, Toluca o Atlacomulco, a 50 minutos de San Juan del Río, a 30 minutos de Tula y a 20 de Tepeji, se encuentra el tradicional y pintoresco municipio de Jilotepec.

En su territorio convergen la Autopista México–Querétaro y la Autopista Arco-Norte.

Los generosos bosques de pinos y oyameles que adornan con su verdor los montes y valles que nos rodean, conforman un agradable y apacible marco en el que transcurre la vida cotidiana. En Jilotepec, aún respiramos los amaneceres refrescados por el rocío que ofrecen el sabor apacible de la provincia que lamentablemente se ha perdido en las grandes urbes.

Aquí la agricultura es herencia ancestral. Tradición por el maíz que llevamos hasta en el nombre, hoy con ranchos ganaderos productores de ovinos, bovinos, conforman la actividad económica en conjunto con el turismo la industria y el comercio.

En Jilotepec, también la historia ha dejado onda huella con la batalla final de la Reforma Juarista , encuentro bélico ganado por el Gral. Jesús González Ortega a los conservadores en San Miguel de la Victoria y Calpulalpan.

Cuna de hombres prolíficos que han aportado su haber cultural al Estado y al país, Jilotepec vio nacer al ilustre Don Andrés Molina Enríquez, ideólogo agrario de la Convención Constitucionalista de 1917.

Como testigos de la historia, en Jilotepec conservamos Iglesias coloniales como la Parroquia de San Pedro y San Pablo, hermoso monumento del siglo XVI, así como la iglesia más señorial del norte del Estado de México: el Santuario de la Virgen de la Piedrita ,  ubicada en Villa de Canalejas, donde peregrinos de todo el país la visitan cada año.

Así es Jilotepec, con plenitud de paisajes, aire limpio y perfumado, enorme acervo histórico, economía fuerte y vigorosa y sobre todo cálido y hospitalario con el visitante.

En nuestro municipio contamos con gran cantidad de atractivos naturales, históricos y culturales, además, se cuenta con una extensa variedad de artesanías.